Un "subidón" de adrenalina

Eso fue lo que ocurrió, que experimenté un "subidón" adrenalina, como hace tiempo que no sentía. Fue durante la presentación de la nueva versión del Jaguar XJ, que tuvo lugar en Gran Bretaña, conduciendo en las carreteras en torno a Londres y Bedford. Como muy cerca de esta última localidad se encuentra el circuito del mismo nombre, donde el piloto de Fórmula 1, Jonathan Palmer, ha creado su escuela de pilotaje, Jaguar nos propuso probar allí un par de vehículos muy especiales.

Uno era el Jaguar XKR, con un motor V8 sobrealimentado, el mismo de serie, es decir con 420 CV, pero con las suspensiones adaptadas para rodar el circuito, lo mismo que los frenos, que están sobredimensionados. El otro el Palmen JP1, una barqueta prototipo biplaza con chasis tubular y carrocería de fibra, que en total pesa 650 kilos. Teniendo en cuenta que lleva un motor V6 de 380 CV, no debe sorprender que pueda hacer desde parado hasta 100 km/h en tan solo 3,2 segundos.

Si las características de ambos coches ya ponían suficiente carga de emoción, hay que añadir dos factores o quizá tres, que fueron el punto culminante de la experiencia. Primero, un circuito, totalmente plano, lo que hacía verdaderamente difícil visualizar la entrada de las curvas y las salidas. Por ello, habían situado unos conos de señalización, amarillo de entrada y rojo para ver el ángulo. Pero aún así era difícil, porque para animar más la situación, segundo factor, llovía.

¿Y el tercer ingrediente? Pues los profesores de la escuela que hacían las v veces de copilotos.

No es la primera vez que tengo la oportunidad de conducir vehículos tan especiales en un circuito, pero siempre que he ido acompañado ya conocía las pautas a seguir. El copiloto siempre estaba allí para que no me pasara y pedir prudencia. "Cuidado aquí, frena más, no sobrepases de vueltas el motor" y otros consejos parecidos. Pero en el circuito de Bedford no fue así. Las palabras y los gestos del copiloto siempre eran para pedirte que fueras más rápido. Me estrené con el prototipo y cuando aceleraba en una de las pequeñas rectas y a los escasos 70 centímetros que tenía la cabeza sobre el suelo, cuando pilotaba el JP1, era casi imposible ver la siguiente curva y el instinto de conservación me hacía levantar el pie del acelerador antes de llegar al cono amarillo. Pero el copiloto me decía, más bien e gritaba, lo contrario, mientras, con la mano, me indicaba la situación del cartel que en letras grandes decía "BRAKES", diciéndome a las claras, ¡cómo se te ocurre frenar si no hemos llegado al cartel! A continuación llegaban otras dos experiencias no menos sorprendentes. Primero la potencia de frenado. Bestial (no se me ocurre otro calificativo). El coche se queda parado en escaso metros y casi no había tiempo de hacer las reducciones necesarias de velocidad para salir de la curva con toda la potencia. Segundo, la rapidez en el cambio de dirección. Llegas al cono amarillo y a la más leve insinuación de movimiento del volante, el coche gira sobre su propio eje y totalmente plano. Una vez en el cono rojo, negociando la salida de la curva, vuelta a empezar: acelerador a fondo, repetir todas las maniobras y en alguna ocasión saliendo de la curva trompeando, lo que resulta también sorprendente hacerlo con un coche que gira sobre si mismo sin inclinarse lo más mínimo. Y repito, todo bajo una fina lluvia.

Llega el turno del XKR. Bueno, pensé, este coche ya lo conozco y por fuerza tiene que ser más sencillo de conducir. Nuevo error y más trompos. ¡Pero qué divertido! Sobre todo cuando después de unas cuantas vueltas te das cuenta que, a pesar de todos los inconvenientes, es posible conducir a fondo y un mínimo de control unos coches tan especiales.

Bien, en este post me he pasado de extensión, pero creo que merecía la pena contarlo y sobre todo poner de manifiesto la importancia de contar con escuelas de este tipo, en donde no sólo quemas adrenalina, pues siempre sales con alguna lección aprendida y todo sirve para ponerte al volante en la carretera y conducir mejor.

Escrito por: fdelbrio 1 comentario 08 Jun 2007 URL Permanente

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Chesco

Chesco dijo

Me parece impresionante, pero a pesar de lo que comentas me creo que lo pones demasiado sencillo, pues la única vez que tuve la oportunidad de tener una experiencia similar en un circuito también plano me pasó lo mismo, nunca sabía donde estaba la curva y siempre frenaba demasiado pronto y llegaba pasado y me salía.

Por mi puedes seguir contándomos historias como esta.

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Sobre este blog

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Escape libre. Paco del Brío

En 1970 publiqué mi primera prueba de un coche y desde entonces no he dejado de hacerlo. Quizá debería haber contado los coches probados, pero sólo se que son muchos, prácticamente todos los fabricados desde entonces. Sigo haciéndolo con la misma pasión y ahora quiero compartir en este blog mi experiencia, de los coches que sigo probando, los países, carreteras y paisajes donde tienen lugar las pruebas, así como mi personal punto de vista de la seguridad vial y otros asuntos relacionados con el motor. Y por supuesto estoy abierto a cualquier sugerencia de los lectores.

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