Entre nosotros
Víctimas y culpables
Somos increíbles. Apenas dos semanas después de que un conductor, presionado por la opinión pública, retirara una demanda de 20.000 euros a una familia tras atropellar a su hijo de 17 años, ya empiezan a surgir numerosos casos parecidos. En principio, el revuelo social fue de tal calado que el automovilista fue acusado de inhumano, por preocuparse más de recuperar su dinero que de la muerte de una persona. De hecho, el fiscal de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, tuvo que intervenir para anunciar que reabriría el caso para analizar con detalle el suceso. Esto significaba que si el atestado levantado por la Guardia Civil fuera erróneo (al parecer, es correcto), el acusador podría convertirse en acusado y sufrir una pena de hasta cuatro años de cárcel.
Esto, como decíamos al principio, ha supuesto sacar a la luz una serie de casos en los que las víctimas fueron a su vez responsables del accidente. Hoy, sus familias, víctimas del dolor, ni asumen la culpa ni aceptan las responsabilidades. Ejemplos como el del padre de Rosa María, que murió atropellada cuando caminaba por una autovía y ahora le reclaman 6.695 euros por los daños que sufrió el coche, son tan difíciles de asumir como abundantes. Por eso, estas desgracias, a las que nadie es insensible, es necesario tratarlas con un cuidado especial.
De ahí que expresiones como que un vehículo es un arma que en muchas ocasiones se dispara alocadamente sean, desde mi punto de vista, nada acertadas, las diga el ministro o el fiscal. Hay que lanzar mensajes que sirvan para todos los ciudadanos: peatones, mayores o pequeños, ciclistas, motoristas y, por supuesto, automovilistas, que somos los que manejamos una máquina, repito, una máquina y no un arma letal.
Claro que deben decomisar el coche a todos aquellos conductores que cometan delitos graves o sean reincidentes en la salvajada. Exactamente igual que tendrían que multar a los peatones y ciclistas que no respetan a nada ni a nadie por calles y carreteras, con el peligro individual y social que ello conlleva. La seguridad vial es cosa de todos, no sólo de los conductores, por mucho que algunos se empeñen en culpabilizar siempre a los mismos.
Sobre este blog
Ángel Carchenilla
acarchenillaLos temas del mundo del motor parecen ir dirigidos solo a un público especializado y muy específico y sin embargo, no debiera ser así, cuando forman parte de la vida y de los hábitos de todos. En este espacio trataré cualquier noticia o información, ya sea de actualidad, deporte, política... referida a este mundo en el que el debate debería generalizarse.
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1 comentario · Escribe aquí tu comentario
Palan dijo
Estoy de acuerdo en parte de lo que dices en referencia a que la responsabilidad en la seguridad vial es responsabilidad de todos, es incuestionable que muchos peatones son los responsables de muchos accidentes, pero hay que ver que aquí son ellos la parte que mas pierde y que bastante daño producen, en ellos mismos como en su familia, para que te reclamen daños me parece una frivolidad, insisto sin disculpar en ningún momento al peatón, tanbien estoy contigo en que se deberia tomar medidas contra esto por que las hay y serian buenas.Gracias.
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